Hola Nexus, hola Android

D·M·Lafuente·Scripsit·Date·02/21/2014

Llevo ya como dos meses con mi flamante Nexus 5. Es el teléfono insignia de Google, manufacturado por LG que viene con Android 4.4 KitKat instalado por defecto. Las sensaciones después de dos meses de uso siendo un ex usuario hardcore de iPhone son intensas y muy positivas. Siempre me había cuestionado el hecho de realizar el cambio, de ponerme en las botas de un usuario de Android y ahora que ya lo soy comienzo a entender y ver las diferencias entre ambos mundos. Esta entrada en mi blog la he escrito para compartir mi visión, como ex usuario de iOS y como actual de Android.

Cualquiera que me haya leído sabe bien que mi vida se ha centrado siempre en el mundo Apple y todavía lo está. Tanto en el plano de los ordenadores, tuve casi todos los modelos de teléfonos de Apple. He utilizado y, utilizo todavía –por temas de trabajo– los últimos sistemas operativos de iPhone, pero luego de 7 años de consumo ininterrumpido tocaba un cambio. Desde las últimas iteraciones, la oferta de Apple ha perdido atractivo y la de Google ha ganado demasiado.

Mi coqueteo con Android no fue reciente. Mi primer encuentro fue –si mal no recuerdo– en el 2010, luego del Mobile World Congress mi compañero de piso me dejó en mis manos uno de los Galaxy Nexus que Google mismo le había regalado. Era de color blanco con, creo yo, Android 3.0. Al abrirlo de la caja y usarlo a los pocos minutos me dejaron la peor sensación de mi vida. El sistema operativo se sentía horrible. La calidad de la imagen de pantalla era nítida pero el scr oll, la velocidad de apertura de aplicaciones y otras cosas que en iPhone eran fluidas, aquí eran toscas, brutas y lentas. A los pocos minutos, instalar algo fue traumático, ¿qué acabo de hacer? ¿Dónde está todo? En fin, me sentía un pez de otro lago sin dudas. La experiencia de navegar por Internet no fue muy satisfactoria. Chrome (si es que se podía llamar al navegador así) era tosca y, a día de hoy también lo sigue siendo en según qué páginas. No han alcanzado sin dudas a Safari que en este terreno son líderes.

Pero a pesar que la experiencia fue mala, me dejó también una buena impresión de Google y de su trabajo: progreso. Se notaba progreso y bastante notable aunque no suficiente para ganarme. Sin duda alguna algún día me convencerían y lo sabía porque iOS como todo proyecto empezaba darse tumbos importantes. Su sistema operativo empezó a deformarse en una pesadilla de pseudo-realismo liderada por uno de los principales ingenieros pero que aún así la madurez, calidad del producto seguía haciéndole justicia al asunto. No era el momento de dejar iOS, estaba claro.

Mi verdadero shock vino cuando descubrí que Google había sacado el Nexus 4. Hasta ese momento, cuando conocía a alguien y me mostraba su teléfono con Android, sentía pena por esa persona. Cualquier comentario en charlas de bar sobre Android eran una catarata de comentarios despectivos. Todo eso cambió al ver el Nexus 4. Parecía como un gran salto en comparación con el resto de productos. Coincido totalmente con la revisión del Nexus 4 que hizo el equipo de The Verge y les recomiendo totalmente que la miren porque es una clara representación de mi pasado asombro.

No fue hasta el año pasado (el 2013) que pude ver y tocar un Nexus 4 para convencerme que el siguiente teléfono que tendría sería uno hecho por Google, quería el Nexus 5. ¡Qué bonito teléfono logró Google con el Nexus!. El acabado, la velocidad, la pantalla, la cámara y lo mejor, el software hace de que la experiencia Android sea placentera. Luego de esta buena impresión, estuve preguntando por Twitter, correos y whatsapps a todo el mundo Android y todos coincidían que debía ir a por un Nexus o un Samsung de gama alta. La diferencia entre ambos era que si quería tener todas las últimas actualizaciones me convenía entonces comprar el Nexus porque el resto de fabricantes se toman su tiempo para actualizar sus cambios.

Primeras impresiones

Lo primero que me dio buena impresión ha sido el precio, sin ninguna duda: 399 EUR. Es un teléfono barato en comparación con el resto de opciones de alta gama: 600 EUR por un iPhone 5 o ahora, un iPhone 5s. Nexus no es espectacularmente bonito como el iPhone, pero no es detestable. Al final, con la cubierta del teléfono y los golpes, de príncipe azul termina en Quasimodo el teléfono. Gastarse 600 euros cada año para tener el último smartphone es sin duda quemar el dinero. 349 Euros por año ya no duele tanto por tener un teléfono de última generación.

Otra de las cosas que me tenía preocupado era el peso. Verlo en imágenes le dice a uno que llevará un ladrillo en el bolsillo todos los días, pero sorprendentemente, es muy liviano el Nexus 5. Apenas 130g (18 gramos más que un iPhone 5s) y quien haya tenido un iPhone de última generación en la mano sabe que 130g no es nada. Pues eso: el teléfono aunque es grande se siente muy liviano y es cómodo para operar con una mano.

La pantalla es una cosa que da shocks a cualquiera que la ve: Full HD IPS de 4.95 pulgadas capaz de aguantar una resolución de 1920x1080 (445 ppi). Puede ver vídeos de Youtube a toda resolución y el teléfono lo aguanta sin problemas. La calidad de las películas que me vi fue grandiosa también. Es mucho más placentero que un iPhone, de hecho, al volver al iPhone 4s no puedo creer lo pequeño que era mi mundo antes y lo grande que es ahora. El iPhone 5 también me parece minúsculo en comparación con el Nexus 5. Leer, mirar vídeos de Youtube, jugar, todo es mejor en teléfonos con estas pantallas. Si Apple sacara un iPhone con una pantalla de estas características, creo que pegaría un buen golpe.

La velocidad es otro punto notable del teléfono. No hay delay casi en nada. Abres una aplicación y es instantáneo todo. Incluso iniciar sesión de forma automática lleva apenas un segundo. La aplicación Notegraphy es una bala como abre y funciona en comparación con la que hicimos para iOS. Android tiene bien cubierto estos temas. Usar aplicaciones como Candy Crush o Twitter es lo mismo: el teléfono las banca sin problemas.

Otra de las maravillas de Android es la precisión a la hora de ver información en pantalla. La señal de antena baja y sube con una sensibilidad notable. Con el tiempo supe apreciar este hecho. Haciendo varias pruebas puedo ver las diferencias entre iPhone y Android, uno sabe que cuando hay 1 raya de cobertura en Android y iPhone puede que todavía tengas 3 o 4 círculos. La calidad de la antena no es algo que haya medido con aparatos, pero en mi Nexus la cobertura y la calidad de las llamadas siempre ha sido perfecta. El teléfono salta de GPRS a 3G y 4G de forma religiosa e instantánea, mientras que el iPhone da la sensación de espera. Lo mismo para las señales WiFi: si tienes poco, tienes poco, no como en iPhone que puedes tener el indicador a tope y no tener ningún tipo de conexión.

Aplicaciones en Android

Queda pendiente hablar del tema de las apps (aplicaciones). Soy de usar pocas aplicaciones. Tengo las necesarias, ordenadas en diferentes pantallas para ir muy rápido en la selección y no perder demasiado tiempo haciendo una lectura de la pantalla. Éste es un método que vengo aplicando hace tiempo y es un buen lifehack que pueden aplicar: distribuya sus apps en diferentes pantallas, no más de 6 iconos por pantalla.

Cuando era usuario de iPhone, solía tener en mi primera pantalla unas pocas aplicaciones, ninguna de ellas era de Apple, salvo la aplicación de teléfono, calculadora y la cámara, el resto estaba fuera todo recluido en un grupo. Ahora es distinto ya que todas las aplicaciones que uso son las más frecuentes y son todas de Google, por lo general.

Para lograr un buen equilibrio, todas las aplicaciones de Google ya venían en una carpeta, no es incómodo para nada esto. Y el resto de iconos los puedes organizar de una forma cómoda en la pantalla, no como en el iPhone que tienen que seguir un patrón. Esto te permite armarte una pantalla a tu gusto y lo encuentro genial. Mi pantalla queda así de limpia y organizada.

Una cosa notable en el mundo de las aplicaciones de Android y que terminas por acostumbrarte es que su contraparte va más adelantado. Las versiones de Android por lo general diría que van entre una y dos versiones por detrás que la que puedas encontrar en iPhone. Las aplicaciones de fabricantes principales están en un buen estado: Foursquare, Facebook, Twitter. No hay diferencias cuando se tratan de videojuegos, todos lucen exactamente igual.

Una de las cosas que terminas odiando como usuario de Android es que algunas aplicaciones emulen absolutamente toda la experiencia de uso de iPhone con su aplicación. Esta práctica es muy nociva y no la recomiendo para nada. Android dispone de muchas formas de guiar al usuario y de agilizarle muchos procesos, sus aplicaciones terminan siendo muy intuitivas con el poco uso, pero cuando te encuentras con una aplicación que trata de imitar al iPhone empiezas a ver flaquezas por doquier. La aplicación de Facebook es una de éstas. Llega un momento que se vuelve inútil ya que no utiliza las formas de Android. A veces estás en pantallas y deseas tener disponible menús de acciones, formas de organizar distintas sin embargo tienes un interfaz de usuario totalmente iOS y anticuado.


Fuera de todos estos mini-inconvenientes la vida diaria con un Nexus 5 y Android 4.4 es muy placentera. Las aplicaciones de Google funcionan bien, dan la información necesaria y de una forma predictiva que asusta. La batería es significativamente buena: me dura dos días casi usando Internet normalmente (muchos tuits, telegrams y email), miro vídeos en casa y en el trabajo también. Nunca me ha dejado jodido.


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