Todo lo que querías saber sobre el piercing en la lengua

Publicado un

Llevo piercings en mi cuerpo hace casi ya unos 10 años. Me encantan y de vez en cuando tengo ganas de ponerme otro. El piercing en la lengua fue el cuarto de la lista que tuve y el que menos problemas me ha dado a la hora de la curación.

Toda la gente que me conoce y tiene un piercing en la lengua me ha consultado antes de hacerse uno, las cosas que suelen pasar, etc. Así que para resumir estos consejos que doy, lo escribo en el blog para que cada uno se haga una idea de lo que va a atenerse.

Desde ya y supuesto que, no soy un médico ni una persona que pone piercings, pero cuidarme más de 20 perforaciones con resultados satisfactorios no me convierten en un bocazas de turno.

El piercing es estética

El piercing es una cuestión de estética y no es un potenciador sexual como muchos suelen escuchar o creer. De hecho, hay que tener más cuidado con esto último que menciono. Los piercings están hechos para la estética personal y no para otra cosa. Si crees que meterte un piercing en la lengua es lo ideal para tener sexo oral vas por mal camino…

Existen sí, modelos especiales de pendientes con los cuales se pueden tener sexo oral, pero estos son más un tema de marketing que realidad sexual. Son incómodos, producen lastimaduras con el uso y no son 100% higiénicos. Son una olla ideal para un caldo de bacterias.

Sobre el dolor

Ponerse un aro en la lengua es doloroso. Tienes que entender que no existirá la aplicación indolora, siempre duele, incluso si un cirujano te lo hace con anestesia al pasar esta empezaría el dolor. Pero, ánimos, no es para tanto.

De los que me he practicado es uno de los piercings que menos duele a la hora de hacerse. Duele más el no poder comer, hablar, tener relaciones orales y fumar por una semana que ponerse el pendiente. No es tanto el dolor sino la impresión lo que causa.

Cuando te pongan el aro sucederá esto: tendrás una pinza especial en la lengua, esta pinza impedirá que muevas la lengua en el momento de la perforación. El profesional usará una aguja especial, de unos 10 cm de longitud que puede que te cause impresión pero es lo mejor para estos casos. Una vez te avise que comenzará, te atravesará la lengua en dos segundos. Sentirás algo frío y puede que algún dolor punzante durante unos segundos pero créeme se irá rápidamente. Una vez atravesada la lengua tendrás la aguja todavía ahí, te pondrá la barra extensora (es el pendiente pero más grande) y listo, a tu casa.

La gente que habla por hablar…

El piercing en la lengua puede llegar a ser todo un culto, un cultivo de leyendas urbanas y rumores con mala influencia, que muchas veces son propiciados por la gente que no tiene ni idea o simplemente les corroe la envidia o simplemente no tienen un poco de tolerencia para los que sí. No se ofendan por esto, pero es que, he escuchado las cosas más delirantes de mi vida sobre este tema.

Para la gente que no tiene ni un piercing en la lengua y está por tener contacto con una persona que sí lleva puesto uno debe saber que:

  • El portador no tiene por qué ser un ávido fan de la música metal, ni satánica, punk ni le encanta la violencia.

  • No le duele, no convive con un dolor diario.

  • No es un drogadicto, ni un ladrón ni tiene el HIV.

  • El portador no es un macho, ni un valiente, ni mucho menos llega a la reputación de Sandro por haberse hecho uno.

  • No conozco persona alguna que se haya hecho un pendiente en la lengua para experimentar algún tipo de dolor o tortura.

  • El/la portador/a no son adictos al sexo oral por tener un piercing.

  • Se puede besar, comer y, claro, sacarse el aro y volvérselo a poner.

  • No ha caído en coma por ponérselo.

  • Puede hablar normalmente.

  • Puede dormir.

  • No te va a lastimar si te da un beso, salvo que te arranque parte de tu labio de un mordisco y se lo coma en plan caníbal.

  • No te va a contagiar nada grave más que una gripe u otra enfermedad transmisible por humanos-sin-piercing en la boca.

  • Cabe destacar, porque me he encontrado de todo y, la típica preguntonta es la misma de siempre: ¡Ay, no te duele eso? Si le doliera todos los días, en plan, sufrimiento, ¿crees que lo llevaría puesto? Salvo que sea un masoquista extremo, descarto lo primero…

Me quiero poner un piercing en la lengua, por donde empiezo

Primero es ir a un lugar bueno para hacérselo. No te metas en el antro de turno para ahorrarte 10 o 60 euros. Busca, pide referencias, ve a los lugares, fíjate en la higiene que tengan, pregunta. Sobre todo, escapa a esos lugares donde observes mucha gente turista, sobre todo en masa. Suelen ser lugares donde va, medio-mundo-de-vacaciones y se ponen un piercing a precios ridículos. En esos lugares la cosa no es segura del todo, usan materiales baratos, sobre todo, aros de mala calidad, con porcentajes de níquel altísimos.

Una vez tenemos el lugar tenemos que tener en cuenta que no se puede usar una barra normal para la lengua al principio. Tenemos que usar una barra extensora. Esto si el que pone piercings no te lo dice estamos en un problema. Pasada la perforación, la lengua sufre unos cambios importantes, sobre todo de tamaño e insensibilidad, que puede durar entre 2 y 5 días.

Es por esto que hay que usar barras extensoras. Esto significa que el tamaño es medio centímetro más que las barras normales, permite que al hincharse la lengua, ésta no sufra al trabarse con los extremos de la barra. Si usamos una barra pequeña, la lengua hinchará y tocará los extremos, produciendo dolor y atrasando la curación de la misma.

Lo normal es usar una barra extensora durante las primeras 3-4 semanas, luego podemos, cuidadosamente, ponerse una barra más pequeña.

El momento de la perforación y el post

Antes de perforarte, vete con tu novia o tu novio, como si fuera el último día. Luego no podrás ni mantener relaciones orales como de costumbre hasta por lo menos dentro de una semana y media. Come MUCHO, come como si no fueras a comer en 3 días, luego entenderás por qué. Fuma como si fueras a dejarlo, en una semana, tendrás que abstenerte de tabaco.

Lávate los dientes, enjuágate la boca con Listerine y ve a la casa donde te pondrán el piercing. Sigue todas las instrucciones que te diga el experto. Pero sobre todo, relájate, no es el fin del mundo. Si te pones tenso en el momento de la perforación te mueves o tensas la lengua bruscamente será peor. El proceso son dos segundos, listo. Luego te pondrá la barra y la trabará.

Lo normal es que no te ponga anestesia local. La persona que pone piercings no es un doctor y estaría mal que te recetara medicinas como lo pueden ser los antibióticos de cualquier tipo (que se venden con receta), hacer eso puede ser incluso peor.

He consultado a lo largo de esta carrera de piercings a varios profesionales, gente que, no se dedica a poner aros en un local de 2×2 metros sino que viaja por el mundo estudiando este arte, sí, se lo considera incluso hasta un arte. Todos caen en lo mismo: debe sanar sólo, sin antiflamatorios y en todo caso, ir a un doctor para que le revise la lengua a uno y le recete un antibiótico para evitar un proceso de infección.

Por eso intuyo que si estás tomando alguna medicina para curarte una gripe u otra cosa no es buena época para perforarte la lengua.

Ponerse un piercing es muy similar a sacarse una muela: hay que llevar un tiempo de higiene bucal estricta.

El proceso de curación

El proceso de curación varía según la persona. Como he seguido una estricta norma para curar el mío, éste estaba en perfecto estado a la semana. O sea que ya podía comer con cuidado y normalidad. Pero hay personas que se les alarga dependiendo los tropiezos que hagan. Lo normal es que a partir de la semana ya puedas comer sólidos, pero eso no significa que ha sanado sino que ha bajado la inflamación y ya empieza a cicatrizar el asunto, lo que te permite comer sin dolor y sin producir nuevas heridas. El piercing en la lengua se cura a las 6 semanas aproximadamente. Durante ese período debes tener en cuenta:

En la primera semana no debes comer sólidos. Lo he repetido a la primera. Tu alimentación debe basarse en líquidos, licuados, lácteos o comida pasada por una licuadora. Tampoco podrás fumar. El tabaco es un mal aliado de una herida en curación, es veneno puro. Recomiendan no fumar. Yo no pude, tuve que fumar un promedio de 3 cigarrillos diarios, pero tras cada cigarrillo me atiborraba la boca con Listerine de color amarillo y me hacía más de un buche, lo cual fue un proceso bastante feo.

Los primeros tres días son críticos. El primer día y el segundo sentirás que la lengua no responde como tal, que hablas como si fueras un idiota y te pesa la lengua un montón. Pero todo eso se normaliza a los 5 días más o menos. Lo ideal es NO HABLAR en los primeros dos o tres días. Que la lengua tenga un reposo lo máximo posible. Trata de no hablar ni de jugar con el aro, recuerda que está sanando la zona. En esos tres días, la lengua experimentará una hinchazón considerable, no es motivo de susto alguno. Es normal, como cuando nos golpeamos la zona se hincha, pero si se extiende los 5 días esto recomiendo ir al médico. De las treinta y pico personas que he visto, acompañado a hacerse un piercing en la lengua, todos al tercer día ya habían bajado la hinchazón. La hinchazón, si mal no recuerdo, se produce a la hora de hacernos el aro y continua hasta el tercer día. Quizás el peor día sea el segundo que es cuando alcanza el tamaño máximo. Por eso, te recomiendo usar una barra extensora a una barra normal y corriente. Al no ser corta, la lengua no sufre impedimentos ni fomenta a abrir otra vez la heridas que se están cicatrizando.

Lo normal es que, al acabar la semana, te encuentres de mal humor. Sin fumar, sin comer esas barbacoas o toda la comida que antes masticabas ahora ya la recordarás como algo del pasado. Sobre todo, la zona maxilar experimenta dolores, al no masticar nada en una semana, probablemente sientas como tus dientes se aflojan. No pasa nada.

En tema alimenticio, va en cada uno. Yo hice una dieta de helado, yogur y sopas. Me cagué de hambre pero lo sobreviví sin problemas. Mi hermano en cambio fue un poco más listo y todo lo pasaba por la licuadora. Era como comer papilla de bebé pero para adultos. Así que tan traumático para él no ha sido.

En la segunda semana ya puedes ingerir sólidos. Eso significa que el bistec con patatas no te lo quitará nadie. Igualmente, debes ir con cuidado. Recuerda que tienes un aro extensor y todavía no estás acostumbrado a comer con una barra en la lengua. Lo normal es que el primer día con el mismo tenedor te toques el aro y pegues unos lindos brincos en pleno bar o restaurante.

Debes continuar con la limpieza extrema hasta pasadas las 6 semanas donde puedes retomar una limpieza bucal menos agresiva. No te saques nunca el aro, ni para dormir ni para comer.

Pasada la segunda y sexta semana ya no puedo contarles más que experiencia personal. A las 3 semanas ya no se siente el aro. Uno siente que puede jugar un poco, produce mucho cosquilleo en el paladar y otras zonas. Ya podemos besar con comodidad y sentir otras sensaciones pero recordad la limpieza bucal, hasta la sexta semana no está curado del todo.

Ya está curado, ahora qué

Una vez curado con buenos resultados, podemos cambiarnos el aro. Pasará de una molesta barra extensora a un aro de menor peso y más pequeño. Siempre utiliza los mejores pendientes de calidad. No compres aros, pendientes o barras de valor económico porque suelen estar hechos de materiales poco buenos para el cuerpo. Liberan demasiado níquel y otros metales que producen cánceres locales, incluso infecciones serias. Lo mejor es usar barras de titanio o acero quirúrgico con una composición de níquel del 5% o menos.

No se te ocurra ponerte aros de plástico, de oro o de plata. La plata y oro son metales que oxidan con facilidad y son bastantes tóxicos para la piel. Trata de no quitarte el aro por mucho tiempo. Incluso con varios años de tenerlo, estar con el aro más de 3 horas hace que se cierre la abertura y quede como la lengua natural. En algunos casos, tendrás que volver a agujerearte la zona, repitiendo todo el proceso que has hecho hace tiempo.

Un dato importante: el piercing en la lengua, salvo contados modelos y muy raros, se colocan por la zona de arriba saliendo por la parte inferior de la lengua. Es ahí donde debe trabarse, la rosca, si es redonda mejor. Suele ser más gruesa la parte inferior que la superior, todo depende el modelo, pero nunca uses la parte que se desenrosca en la zona superior de la lengua (la que está a la vista de todos) porque es fácil que con el movimiento y otras cosas se termine desajustando y termines tragándote el aro. Un dato más sobre tragarse el aro: si te sacas el aro y lo ajustas mal, y en un ataque de mala suerte te tragas la barra lo mejor es: ir al médico a que te hagan una radiografía. Lo normal es que termines comiendo mucha verdura para generar la suficiente fibra y expulsar la barra normalmente. Obvio y descontado, olvídate de ese aro para siempre.

Final

Lo bueno de los piercings es que si te cuidas bien luego puedes quitártelos y no dejar marcas. Tuve 9 aros en mi cara y ahora sólo llevo dos. No hay rastros realmente visibles a la vista. En la lengua, la gente que conozco que ha dejado de tener barras tuvo un proceso de cerrado sin problemas.

Quedan más mitos y otros rumores realmente tontos e infundados por ignorantes del asunto sobre el tema de los piercings. Conviene totalmente asesorarse por un experto y conocerse a uno mismo, saber si tiene problemas serios de tolerancia al metal y otros asuntos antes de practicarse algo de este estilo.

Esta entrada fue escrita por @minid un . Minid.net es un blog escrito por Diego Martín Lafuente, diseñador, tecnólogo, hacker, La Ira de Khan y Lead Designer en Notegraphy. Las opiniones aquí vertidas son exclusivas del autor del blog y no representan la de ningún otro relacionado.