Y que no se olvide poner un canon a los cerebros por favor…

D·M·Lafuente·Scripsit·Date·04/20/2006

Primero un grupo de personas deciden que hay que poner un canon por cada CD o DVD que compres. Este hecho, este impuesto, se justifica porque en teoría grabaremos música, películas u otro material con copyright en esos soportes. En un momento piensas que es un negoción esto, pero no, no pienses mal porque esto se supone que es lo más justo para todos.

¿A que es justo eh?

No importa si en esos soportes grabas material de trabajo (escritos personales, estudio, tu propia propiedad intelectual) o simplemente grabas la barbacoa del domingo pasado, tu aniversario… tienes que pagar a los artistas, para que graben más discos, aunque a ti realmente el disco de David Bisbal no te mola ni un poco, es lo que toca. Luego, el mismo grupo de personas cree que, en tu ordenador también hay material con copyright y para proteger a un grupo reducido de artistas decide que también se tiene que aplicar un canon a tu disco duro.

Y llego el día que en el papel tiene canon, o sea, que si quieres anotar el número de teléfono de tu amiga, lo harás sobre un papel que no cuesta 12 céntimos sino 20. Porque simplemente, en ése papel puedes escribir un poema de alguna canción de tu grupo favorito o simplemente porque puede existir un loco que se transcriba a pulso, los tres tomos de El Señor de los Anillos, incluído el Silmarillion en hojas blancas de fotocopia. Pero como eso no basta para pagarles a los artistas, este grupo reducido que con tanta cara ha impuesto cánones, creen que con el canon del papel, pizarras, impresoras, fotocopiadoras, CDs, DVDs y el disco duro de tu ordenador, los post-it no basta, así que los bolígrafos, lápices, tizas también tienen que llevar canon, porque eso indica que podrías escribir en plena calle la canción de Bisbal o Alejandro Sanz. Entonces, una autoescuela estará dando clases pagando tizas que valen 5 céntimos más de lo que costarían sin canon. La autoescuela sólo usa las tizas para hacer dibujos y explicar los métodos de conducción, de momento no hay sospechas que los utilicen para escribir canciones de artistas, ni frases de libros de autores con cuenta corriente de varios ceros, pero por las dudas saben…

Hasta donde puede llegar esta paranoia, esta asfixia. Donde está la coherencia, donde ha ido a parar el sentido común. Llegará un momento que tendremos que pagar por el sólo hecho de tener un cerebro, y porque en él podemos almacenar cientos de contenidos con derechos de autor.

Mírate este vídeo, que está la mar de interesante.

Si el problema no es que cobren por su trabajo, el problema aquí son los intermediarios y sus intereses claro.


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