Sin comentarios los blogs siguen siendo blogs

D·M·Lafuente·Scripsit·Date·02/12/2006

La eterna discusión de es un blog o no por tener o no comentarios me ha obligado a escribir esto. Pienso que, el tema feedback es un componente más de este ecosistema. Aunque, como en la vida real, por poner un ejemplo corriente, un programa de radio que se niegue a poner al aire a un oyente no dejará de ser un programa de radio, ni tampoco será peor o mejor que otro que sí ponga voces de oyentes.

Dejando el ejemplo corriente de lado, todos los blogs son blogs, con o sin comentarios. Un blog sólo necesita, en mi humilde opinión, un bloguer. Con este factor, da igual si usa trackbacks o pingbacks, si tiene comentarios o no los tiene, si los censura, si los modera, si los tacha de provocativos con un bonete, etcétera. Lo importante de esto es: tener algo para contar y contarlo, por supuesto. El resto de las cosas son condimentos, que en algunos casos mejoran el fin de algo y en otros simplemente no afectan en nada. Hay ejemplos claros en la blogosfera. He visto varios blogs con suficiente tráfico como para alterar cualquier sistema de blogging y no superan los cinco comentarios por post. Incluso puedo contar unas veinte o treinta historias de esta semana que no tienen comentarios. Para qué tener comentarios, para eso, mejor poner la dirección de correo, ya te retroalimentarán.

Hice varias pruebas en mi blog hace tiempo, con la idea de ver si realmente, la gente comenta para mantener una conversación o para buscar protagonismo. Los resultados fueron realmente decepcionantes, pensé que era la semana, pero no, la gente parece que tiende más a participar en blogs populares para buscar popularidad en su blog. En vez de escribir en su blog cosas para debatir, lo que hace es dejar comentarios propaganda, muy bien redactados para no rozar lo anti-ético. Entonces, para corroborar esa hipótesis, apliqué el tercer método científico: el experimento. Quité las direcciones web en los comentarios y los correos a ver si realmente lo que el usuario comentarista hacía era dar feedback de forma altruísta. Por supuesto, en una semana de prueba la cosa no dio buenos resultados. La gente casi ni comentaba, al menos, los locales, nunca dejaban comentarios. Quitando los enlaces, ya no hay interés de por medio. Hubo una discusión sobre que a mí me interesa el PR, lo cual considero absurdo pero bueno. En fin, tener comentarios, con enlaces parece que es el motivo principal por el cual se comenta, la plataforma perfecta de autopromoción, claro está, hay gente para todo, incluido los trolls. He pensado cientos de veces en quitar comentarios, la razón, si vale mi excusa, era tener que andar tragando agresiones de todo tipo, comentarios que considero basura y spam. Realmente, cuando uno mira el queue de un blog con muchas visitas diarias sabrá que por día menos de 150 comentarios no recibe, y esto no me hacía mucha gracia en un principio, hasta que me terminó gustando. O sea, el placer que me produce reventar comentarios troleros es brutal. De momento no me he cansado, a veces, leer la ira incomprensible del troll y sus problemas existenciales me pone cachondo. Probablemente acabe cerrando los comentarios, no borrándolos, sino cerrarlos de aquí al traspaso así me quito un problema más de la cabeza.

Hoy leí a un bloguer que expresa su idea sobre los blogs sin comentarios. Con esto no intento dejarle claro que se está equivocando, sino que intentaré explicar cuál es mi punto de vista:

En mi opinión, cerrar los comentarios de un blog es un error, por múltiples razones bastante manidas. Pero principalmente porque se supone que estamos hablando de la conversación distribuida. Y si se cierran los comentarios volvemos un paso atrás.

Usted no necesita comentarios, usted necesita un blog. Quien quiere dejar su opinión, armar discusiones distribuidas reales puede hacerlas perfectamente desde un blog y sin comentarios; enlazando a otro blog para hilar una gran tela de opiniones. Esto te asegura que nadie te modere y que tu opinión sigue estando ahí. Con comentarios la discusión no es distribuida, sino centralizada. Aunque existe pedazos de discusiones aquí y allá, la verdadera discusión distribuida por ejemplo es la que mantiene Dave Winner con muchos bloguers que, justamente no tienen comentarios activados. Cada uno conversa, enlaza y de esta forma, en la egosfera nos enteramos todos del tema, sin tener que leer comentarios. Hay decenas de formas de enterarse de una conversación: desde Google, pasando por Technorati y acabando en Digg. Cuando quiero saber si alguien escribe algo sobre lo que yo había escrito, me voy a Technorati. Así me entero quien me rebate, a quienes enlaza sobre el tema y me paso toda una tarde leyendo anotaciones de bloguers de blog en blog si haber tocado el lector de RSS. De esta forma, descubro blogs que de la forma comentarista no podría, personalmente me pasa que, rara vez hago clic en el nombre de alguien y voy a su blog, salvo que el chaval ponga la URL de su opinión en el cuerpo de su comentario.

Kottke, Microsiervos, y otros cientos de bloguers saben que, sin comentarios, se puede bloguear a la perfección, incluso despeja la mente de problemas. Y todos sabemos que los problemas no son las opiniones contrarias a nuestra ideología sino a la terrible pérdida de tiempo que causa cierto sector de la gente en su propio weblog, el mantenimiento del mismo, los recursos que va comiendo con el paso del tiempo y las soluciones a media que uno tiene que implementar para no tener una sobrecarga de servidor.

Como venía contando, sí creo que para determinadas fórmulas los comentarios son una buena herramienta, pero para todo no. En mi caso y el de muchos, tener comentarios activados para cada entrada del blog no es necesario. Muchas veces, las noticias que están en portada durante días no registran más actividad que la visita del enlace provisto. Incluso con opinión propia, algunas cosas parece que no cabe discutirlas. Esto simplemente se puede detectar en el momento de la escritura.

También he leído en una anotación que hizo Enrique sobre este tema, lo engreído que puede parecer un bloguer por no habilitar comentarios. En concreto se lee esta cita:

…todos los big bloggers tienen sus comentarios cerrados porque son demasiado estirados y engreídos como para preocuparse de lo que sus lectores tienen que decir, son una panda de bastardos arrogantes. No pueden soportar que la gente no esté de acuerdo con ellos…

Yo creo que la persona que dijo esto tiene un problema personal. Creo que está necesitado de corregir, preguntar o sugerirle al autor del blog cosas que podría exactamente hacerlas distribuyendo la conversación en su weblog y no en el del Kottke, ¿el problema? Quizás no tenga la suficiente reputación para ser «escuchado» dentro de esta esfera, eso quizás le da más rabia, por eso creo que el sentirse limitado para tener esos cinco minutos de gloria (sea con una pregunta inteligente, corrigiendo o burlándose de Jason) le da rabia el no poder comentar, el no poder conducir el espacio de otro. Ponerse un blog para rebatir cosas que dice otro bloguer quizás sea demasiado esfuerzo, pero en una de esas deja de ser un troll o un simple comentarista y pasa a ser un bloguer, que genera y distribuye conversaciones en armonía.


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