100 años en el aire

D·M·Lafuente·Scripsit·Date·12/17/2003

Volar siempre fue para mi una de las pasiones que algún día terminaré por vivirla, aunque comenzó todo cuando tenía 11 años a los 16 subía mi primer vuelo en planeador. Soaring es la disciplina de vuelo a vela, que llevó a Otto Lilienthal en el año 1891 a volar por los aires, luego sus estudios inspiraron a los Hermanos Wright que a su vez un montón de años después me llevó por los aires causando una de las mejores adicciones que tuve… volar.

“No one equaled him in power to draw new recruits to the cause; no one equaled him in fullness and dearness of understanding of the principles of flight; no one did so much to convince the world of the advantages of curved wing surfaces; and no one did so much to transfer the problem of human flight to the open air where it belonged.

As a missionary he was wonderful. He presented the cause of human flight to his readers so earnestly, so attractively, and so convincingly that it was difficult for anyone to resist the temptation to make an attempt at it himself, … he was without question the greatest of the precursors, and the world owes to him a great debt.”

With these words Wilbur Wright in 1912 characterized the work of a man who became the most important ancestor in practical flying and flight theory before the Wright brothers: the German engineer Otto Lilienthal.

Entre los años 1994, 95 y 96 fui aprendiz de piloto, aunque el fracaso económico no me había dejado finalizar lo que en esa época representaba hacer un curso de vuelo a vela, pero eso no quitaba las oportunidades de viajar con alguien y pilotear aviones por momentos… mi pasión por la aviación era variada, pero el verdadero placer lo vivía arriba de un planeador.

El primer planeador que me mantuvo en el aire durante 22 minutos y experimentar un vuelo a 220 Km./h fue un Blanik L-13 fue hecho en la República Checa y era un lindo biplaza -un poco pesado- pero muy lindo de llevar, el famoso Bergfalke (Halcón de la montaña) diseñado por Egon Scheine me acuerdo de la patente todavía LV-DGD luego existieron oportunidades de subirse a bellezas como un Grob 109b, y el espeluznante Nimbus 4DM biplaza valuado en más de 350.000 dólares… pura ingeniería alemana pioneros en el vuelo a vela, pero no mejor pilotos que los Neozelandeses…

Esas épocas de alegrías en el Aero Club San Martín ubicado en Mendoza, Argentina lugar que promovió mi afición por el vuelo ubicado a 3 Km. de la ciudad de San Martín, donde he compartido asados, vuelos y por suerte un accidente sin siniestros durante 3 años… marcaron en mí la naturaleza de seguir volando esté donde esté… algún día terminaré mi curso y pilotearé todos los fines de semana… y me sentiré otra vez como Juan Salvador Gaviota:

–¡Casa no tengo! Bandada tampoco tengo. Soy un Exilado. Y ahora volamos a la vanguardia del Viento de la Gran Montana. Unos cientos de metros más, y no podré levantar más este viejo cuerpo.

–Sí que puedes, Juan. Porque has aprendido. Una etapa ha terminado, y ha llegado la hora de que empiece otra.

Tal como le había iluminado toda su vida, también ahora el entendimiento iluminó ese instante de la existencia de Juan Gaviota. Tenían razón. El era capaz de volar más alto, y ya era hora de irse a casa.

Echó una larga y última mirada al cielo, a esa magnífica tierra de plata donde tanto había aprendido.

–Estoy listo–dijo al fin. Y Juan Salvador Gaviota se elevó con las dos radiantes gaviotas para desaparecer en un perfecto y oscuro cielo.

Hoy se festejan los 100 años de la aviación, un motivo lindo para recordar todas los momentos bellos de la aviación, un hobby que ha despertado pasiones de todo tipo alrededor del mundo.

“the first time in history that a piloted machine rose into the air under its own power, moved forward in the air without losing speed, and finally landed at a point as high as that from which it took off.”

Todavía me acuerdo de mi apodo en el aeroclub… “colmillo” :)


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